30 Noviembre, 2020
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Municipalidad Provincial de Putina

Historia de la Provincia de Putina

Según las últimas investigaciones coinciden que estos territorios fueron habitados por Qaluyos y Pukaras en los años 1100 y 1450 años antes de Cristo, por la existencia de restos arqueológicos en Cachichupa. El 24 de mayo de1595, se fundó con el nombre de “Estancia de Putina”, por los hermanos Juan y Diego de Vega. Putina en el siglo XVIII era uno de los pueblos que más aportaba a la colonia en tejido, lana y productos minerales

El nombre de Putina, viene de la voz quechua «phutina», que significa lugar donde se sancocha o cocina con agua hirviente; este nombre es genérico a los lugares donde se encuentran aguas termales; este liquido elemento brota en diferentes sitios donde se halla actualmente la ciudad de putina, dando origen a muchas leyendas y tradiciones, como el caso de huaynaputina. En la poca bibliografía que existe sobre la fundación de la ciudad de Putina, encontramos en algunos escritos o páginas de la historia, la de su fundación, que se data en el año de 1595 y se atribuye al español don Juan de Vega.

Los orígenes del poblamiento del lugar se pierden igualmente en el infinito de los tiempos, como ocurre con otras poblaciones del interior del país; este fenómeno necesariamente ha tenido que seguir el vaivén de las corrientes culturales y sucesivas ocupaciones de los grupos étnicos del altiplano, porque Putina se encuentra muy próxima a la hoya del lago Titicaca, en donde se desarrollaron las principales culturas pre incas, que la historia nos señala sobre las teorías del origen del hombre peruano y/o americano.

Durante el imperio incaico, Putina fue destinada a ser tierra de pastoreo, siendo gobernada por un curaca que hacia cumplir las ordenanzas del régimen. Ahora se conoce con toda evidencia que en estas tierras, como en todo el territorio del imperio inca, rebosaba la vida: todo estaba en su lugar, nada faltaba, ni nada sobraba, vivían en sociedad comunitaria de abundancia, la vida era completa armonía, hermandad y respeto mutuo con la madre naturaleza o pacha mama; no había ancianos, niños ni madres abandonadas a su suerte; la sociedad era ajena a la delincuencia, a la prostitución, al robo y a la corrupción.

Desgraciadamente, la invasión española a nuestra gran cultura del Tahuantinsuyo, rompió o truncó nuestra pacífica historia y la plena armonía entre el hombre y la naturaleza; la población de Putina en esta época es sometida a sufrimiento durante más de 500 años de colonización española. En este periodo de permanente genocidio y etnocidio, nos impusieron a fuerza de espada y cruz la religión, la propiedad individual, y valores que no eran nuestros; asimismo, a través de los repartimientos y encomiendas coloniales nos despojaron de nuestras tierras, se la repartieron a manos llenas entre los invasores que querían poseerlas y explotarlas, dando nacimiento a grandes latifundios, en las cuales los dueños se convertían en casi semi esclavos.

Durante La República, al crearse los departamentos, provincias y distritos, por mandato del libertador Simón Bolívar en el año de 1823, Putina se convierte en uno de los distritos de la provincia de Azángaro, comprendiendo sus parcialidades de Pichacani, Tunila, Huatasani, Torno, Caya Caya y Huayllapata.

Posteriormente, por ley dada en el congreso y confirmada en el ejecutivo el 2 de setiembre de 1889, y siendo presidente constitucional de la republica el Mariscal Andrés Avelino Cáceres, se elevó al pueblo de Putina a la categoría de ciudad. Durante esta época, Putina se convirtió en una de las pioneras en cuanto a adelanto material y cultural, en favor de los gobiernos y caudillos locales. El pueblo que en su mayoría, y particularmente el campesinado, estaba sumido a la condición de colonia hasta el gobierno de Velazco Alvarado, quien terminó la cadena de la explotación gamonal.

En la década del 60 del siglo pasado, nace la idea de algunos ciudadanos progresistas de que este distrito se eleve a breve plazo a la categoría de provincia, como una necesidad y como un derecho natural. Es así que el 01 de setiembre de 1963, en un memorable cabildo abierto, el pueblo pronuncia como una imperiosa necesidad la creación de la provincia con el nombre de «Túpac Amaru», en homenaje al más grande revolucionario de la emancipación americana del yugo español; sin embargo, este proyecto quedó en papel, archivado en el congreso de la república por la desidia de las autoridades de aquel entonces.

Pasaron 17 años desde aquella fecha, y ya en el año de 1980, esta vez con firmeza y decisión, se armó un voluminoso expediente, debidamente fundamentado, sin dar lugar a observaciones, inclusive con pronunciamientos de futuros distritos de la provincia, tales como Muñani, Ananea, Pedro Vilcapaza y el centro poblado de Quilcapunco, hoy distrito; que pasó por diferentes instituciones burocráticas de la república, demorando cerca de 09 años en su viabilidad (parecía una verdadera viacrucis de nunca acabar), hasta que por fin sale el proyecto de creación de la Provincia de San Antonio de Putina; se aprueba la ley en ambas cámaras del congreso de la republica, y pasa al palacio para su promulgación.

En efecto, el presidente constitucional de la república de ese entonces, el Dr. Alan García Pérez, EL DIA 12 DE JUNIO DE 1989 PROMULGA LA LEY Nº 25038, QUE CREA LA PROVINCIA DE «SAN ANTONIO DE PUTINA», CON SU CAPITAL, LA CIUDAD DE PUTINA, CONFORMADA POR LOS DISTRITOS: PUTINA, PEDRO VILCAPAZA, QUILCAPUNCO, ANANAEA Y SINA.

En esta gesta titánica han participado en forma directa el comité pro provincialización, presidido por el ilustre ciudadano don Pantaleón Castillo Luque, con apoyo decidido de los putineños en general, con agradecimiento especial al ex diputado azangarino, Guido Cortez Gómez, por su valiosa participación directa en esta gesta, así como un grato reconocimiento a los residentes putineños en la ciudad de lima, presididos por Hugo Argandoña Lipa, quienes superando en tantas veces los obstáculos lograron el objetivo deseado. Ahora no menciono más nombres para no herir susceptibilidades ni ser objeto de una serie de reclamos justos, ya que todos los putineños en general, hemos puesto en esta odisea nuestro hombro, pensamiento y corazón. Putina, por otro lado, es destino turístico por contar con admirables baños de aguas termomedicinales, imponentes nevados de Ananea; allí están, además, los criaderos de vicuñas de Cala Cala y Picotani, la presencia de Puyas de Raimondi, vegetal considerado como único en el mundo; su templo colonial, una bella obra arquitectónica, construida en piedra labrada y pulida en su fachada e interior; manantiales naturales por doquier, bellos paisajes roquedales de Sirpekaka; el imponente cristo blanco, y muchos otros atractivos turísticos que seria largo de enumerar. Así es mi tierra «Putina», un hermoso pueblo de intelectuales, músicos, poetas, folkloristas, luchadores sociales y hombres de trabajo, que esta llamado, hoy por hoy, a mejores destinos de su desarrollo